Después de varios meses de calor y sequía, Chocholá recibió un aguacero durante la tarde del domingo 9 de junio de 2024. La crónica de Por Esto! describió el alivio de habitantes y campesinos ante una lluvia esperada desde mayo, cuando, según el testimonio recogido, no había llovido en la comunidad.

El diario registró un descenso de la temperatura de 42 a 34 grados. También observó mejores ventas de barras y pan dulce para los panaderos, en una tarde que modificó las condiciones de calor de las semanas anteriores. La escasez de agua había llevado a aves y otros animales del monte a buscarla en los ranchos.

El campesino Julián Canul destacó que el agua ayudaría a la vegetación y a la fauna. A la vez, reconoció el retraso de la siembra de maíz y la incertidumbre sobre la cosecha. Su testimonio también señaló que menos personas mantenían la práctica de hacer milpa en comparación con años anteriores.