El Gremio de Jaraneros y Devotos de Kinchil organizó una vaquería el 18 de mayo de 2024 y un baile popular al día siguiente. Una crónica de Leobardo Cox Tec, publicada por La Jornada Maya, registró estas actividades dentro de las celebraciones dedicadas al Cristo de Amor.
El texto describió una agrupación que entonces llevaba cinco años de existencia y reunía a distintas generaciones. Aunque participaban personas mayores y adultos, las gestiones estaban en manos de jóvenes de entre veinte y treinta años. Además de acudir a vaquerías de otras poblaciones, sus integrantes habían comenzado a enseñar jarana a niñas, niños y adolescentes.
La organización también comprendía arreglos florales, rosarios y procesiones con estandartes, velas y música. Entre los objetos descritos aparecían soportes de madera decorados con animales de la región. Publicada en la sección de opinión, la crónica documentó el intercambio de conocimientos entre mayores y jóvenes y la participación de familias en la continuidad de la celebración.



