La historia del cenote San Tito, en Kopomá, fue recuperada por Por Esto! en un reportaje publicado el 25 de febrero de 2023. El texto relató que una familia encontró la caverna mientras buscaba agua mediante un pozo dentro de su propiedad, más de treinta años antes de aquella publicación.

Después del descubrimiento, sus propietarios decidieron permitir las visitas. El acceso descrito se encontraba junto al pozo y requería descender por una escalera hacia el interior. La crónica situó el lugar en la calle 10, entre 17 y 21, frente al campo municipal de beisbol.

El nombre fue vinculado por el periódico con el santoral de la fecha de nacimiento de uno de los hijos de la familia. Esta nota de archivo conserva esa memoria local sin convertirla en un hallazgo reciente. Tampoco reproduce como vigentes la tarifa o las condiciones de baño mencionadas entonces: cualquier visita requiere consultar el estado actual del acceso y las medidas de seguridad disponibles.